CRÍTICA: “The Lodgers” (2017) de Brian O’Malley, explotación gótica desde Irlanda

Año 1920, Irlanda rural. Los gemelos Rachel y Edward llevan un extraño estilo de vida junto con su familia. Cada noche, la propiedad donde viven se convierte en el dominio de una presencia siniestra, los “lodgers”, que obligan a los gemelos a cumplir 3 reglas: deben estar en la cama a medianoche; no pueden permitir que un forastero pase el umbral de la vivienda; si alguien intenta escapar, la vida de otra persona estará en peligro. Un veterano de guerra regresa a esta aldea e, inmediatamente, se siente atraído por la misteriosa Rachel, quien, a su vez, comienza a romper las reglas establecidas por los “lodgers”. Como consecuencia, Rachel llega a una confrontación mortal con su hermano y desencadena una maldición.

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El terror sobrenatural mainstream es, con toda seguridad, el más prolífico de todo el panorama de miedo que nos podemos encontrar hoy en día, y ‘The Lodgers’ (2017) está destinada a engrosar sus filas prácticamente desde su concepción, ya que se trata de una obra en la que todo está medido para tocar las teclas justas en un público muy habituado a este tipo de trabajos. Aunque muy probablemente no terminemos viéndola estrenada en un cine, esta producción irlandesa del muy interesante director Brian O’Malley (‘Let Us Pray’) es explotación gótica de principio a fin, aunque lamento decir que con ella se ha perdido una oportunidad muy evidente para tocar ciertos temas y dar a la película algo de sustancia. Al final, esta historia de fantasmas y maldiciones familiares termina siendo poco más que una historia de terror gótico muy similar a las que llevamos viendo desde siempre, y sus referentes más claros, tanto en el cine como en la literatura, no la salvan de ser un trabajo muy superficial que podría haber dado para mucho más.

Cuando hablo de referentes me refiero principalmente al batiburrillo que la historia se marca con varias historias de caseríos siniestros que conocemos muy bien, sobre todo  ‘The Fall of the House of Usher’ (1960), con la que comparte muchos elementos, tales como la historia de una familia maldita y la representación de la nobleza como un aspecto decadente que se manifiesta en una trama de incesto para nada sutil, ya que constituye uno de los principales puntos de la obra. En concreto, es la historia de dos jóvenes hermanos que comparten una enorme mansión -prácticamente en ruinas- en las afueras de un pueblo durante la Primera Guerra Mundial y que son constantemente acosados por los fantasmas de sus padres, que incluso desde el más allá les impiden poner pie fuera de su casa una vez que se pone el sol. 

La película revela la existencia real de los fantasmas desde el principio, con lo que cualquier idea de ambigüedad es abandonada desde el primer momento. De hecho, es mucho más interesante la relación entre los dos hermanos, un enfrentamiento entre el oscuro y atormentado hermano varón que solo desea obedecer a sus padres y perpetuar la maldición familiar, y la joven chica que -por el contrario- desea escapar y liberarse de las ataduras de su familia. Es esta confrontación, esta relación de amor-odio entre los dos es lo realmente atractivo del argumento y ante lo cual todo lo demás se siente como un agregado superficial y banal, no solo los componentes de terror y la aparición explícita de los fantasmas, sino también la subtrama amorosa que surge entre la chica y uno de los jóvenes del pueblo, un romance salido un poco de la nada y que no aporta realmente mucho. 

Pero el principal punto en contra de ‘The Lodgers’ (y aquello a lo que me refería en un principio como “oportunidad perdida”) es que el argumento deja asomar un interesantísimo subtexto acerca de la entrada  en el siglo XX y la inevitable desaparición de la decadente nobleza europea de antaño ante su propia degradación e inutilidad en el mundo moderno, representado en ese caserío que se cae a pedazos y esos hermanos encerrados que desean (cada uno a su manera) escapar de su situación. Eso resulta lo más destacable, y un tema por el cual, por desgracia, se pasa de puntillas en beneficio de unas imágenes fantasmales de espectros acuáticos que he terminado viendo por todas partes desde principios de la década pasada. En este sentido, la película resulta eficiente, pero también una ligera decepción ya que podía haber sido mucho más. 

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4-stars
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Ficha Técnica:
Irlanda, 2017, 92 min.
Título Original:  “The Lodgers”.
Director: Brian O’Malley.
Guion: David Turpin.
Reparto:  Charlotte Vega, Bill Milner, Eugene Simon, David Bradley, Moe Dunford, Roisin Murphy, Deirdre O’Kane, Emmet Kelly, Emma Whelan, Tara Doyle.


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