CRÍTICA: “The Killing of a Sacred Deer” (2017) de Yorgos Lanthimos, caminos de violencia y penitencia

Steven es un eminente cirujano casado con Anna, una respetada oftalmóloga. Viven felices junto a sus dos hijos, Kim y Bob. Cuando Steven entabla amistad con Martin, un chico de dieciséis años huérfano de padre, a quien decide proteger, los acontecimientos dan un giro siniestro. Steven tendrá que escoger entre cometer un impactante sacrificio o arriesgarse a perderlo todo.

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Martin (Barry Keoghan) es un adolescente que ha perdido a su padre en el quirófano. El cirujano responsable ha decidido juntarse con el joven periódicamente y hasta presentarlo a su aparente perfecta familia. Con una esposa, dos hijos y una gran y luminosa casa, el cirujano no parece tener más preocupaciones que su trabajo. Sin embargo, el idílico hogar se desmorona cuando una extraña enfermedad ataca a sus hijos. Y todo parece indicar que el muchacho que había decidido cuidar es el responsable. Con una premisa que ahonda el Antiguo Testamento y la ofrenda de Isaac por parte de Abraham, ‘The Killing of a Sacred Deer’ (‘El Sacrificio del Ciervo Sagrado’) es una película que se construye lentamente, con un impecable apartado técnico (con narrativas y tensas posiciones de cámara y una bella fotografía y arte) y correctas actuaciones. Sin embargo, lo dirigido por Yorgos Lanthimos (‘The Lobster’, ‘Kynodontas’) se queda más en la forma que en el fondo, entregando un metraje frío que se conforma solo con la anécdota, sin tomar una clara posición sobre el tema tratado.

La película gira en torno a Steven Murphy (Colin Farrell), un médico cirujano, un pequeño dios en cuyas manos transita la vida y la muerte. Aunque ahora goza de una vida aparentemente perfecta, en el pasado tuvo que lidiar con el alcoholismo. El mismo que quizás pudo llevarlo a cometer negligencia en una operación. Para él no es más que un error menor, aunque su conciencia lo acosa y por ello ha decidido seguir al lado de la familia de su paciente fallecido. Es un hombre metódico, de ciencia, pero con raíces religiosas. Un pequeño dios que debe enfrentarse a su pecado y pagar las consecuencias. Tal como Abraham debe sacrificar a su único hijo Jacob por orden de Dios para demostrar su fe, Steven debe elegir a un miembro de su familia para compensar la pérdida de su antiguo paciente. Tal como Dios sacrificó a Jesús para salvarlos a todos, Steven se ve envuelto en una encrucijada donde una muerte puede salvar no solo su carrera y prestigio, sino que también su tranquilidad matrimonial y devolverle la movilidad de sus piernas a sus hijos postrados.

Nicole Kidman interpreta a Anna (la esposa de Steven), una mujer compleja, enigmática, que se muestra lentamente ante el espectador primero como esposa y madre abnegada, luego como sostén de cordura y finalmente como el instinto de supervivencia de la casa. De profesión oftalmóloga, otorga la visión tanto del problema como de la solución. Contenida en su actuación, Kidman deslumbra con pequeños matices y una constante evolución de su personaje. Consistente de principio a fin, es la responsable de los grandes momentos del largometraje.

‘The Killing of a Sacred Deer’ es un film construido con pequeñas piezas que se unen con una lentitud sofocante para llegar a un final liberador. Con momentos de tensión muy bien logrados, el largometraje plasma la línea entre el bien y el mal con personajes ahogados entre lo empírico y lo inexplicable. Si bien la película habla sobre el valor de la vida humana y la penitencia como una balanza donde el pecado solo puede ser absuelto con un sacrificio del mismo valor, el director esquiva dar un discurso directo sobre temas fundamentales del relato, como son la ética, el valor religioso, la fe y el machismo unido a ello. Con una impecable forma, Lanthimos entrega en su fondo una historia fría, sin alma, que no trasciende en su mensaje más que en algunas inquietantes escenas construidas por la angustia de intentar esquivar a la muerte.

Barry Keoghan se luce con el manto de inocencia que cubren las acciones de Martin, un joven que ha sufrido la desintegración de su familia debido a las hermosas y perfectas manos de Steven. Martin tiene un sentido de la justicia y del bien y el mal tan claro, que poco se inmuta ante la desesperación de los Murphy. Porque así es ‘The Killing of a Sacred Deer’: nos muestra personajes que transitan sin demasiado asombro por los caminos de la violencia y la penitencia. Si bien esto le brinda el tono y la estética a la película, esa apatía se lleva demasiado lejos cuando se trata de profundizar en la anécdota e invitar a una mayor reflexión al espectador. El sacrificio será puesto en marcha igual que en la historia de Abraham, pero poco hay de la crisis antes y después del acto.

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6-stars
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Ficha Técnica:
EEUU, 2017, 121 min.
Título Original:  “The Killing of a Sacred Deer”.
Director:Yorgos Lanthimos.
Guion:Yorgos Lanthimos y Efthymis Filippou.
Reparto: Colin Farrell, Nicole Kidman, Barry Keoghan, Raffey Cassidy, Sunny Suljic, Alicia Silverstone, Bill Camp, Drew Logan,  Michael Trester,  Ming Wang.


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