CRÍTICA SERIE: “The End of the F***ing World” (2017) – temporada 1

“Soy James. Tengo 17 años. Y estoy bastante seguro de que soy un psicópata”. Esta es la línea con la que abre ‘The End of the F***ing World’, una serie británica que debutó en Netflix a fines de 2017.

El adolescente alienado James (Alex Lawther) cree que podría ser un psicópata. Le gusta matar animales y una vez metió la mano en una freidora solo para “sentir algo”. La adolescente –también bastante alienada- Alyssa (Jessica Barden) cree que podría estar enamorada de James. Ella sabe que odia a su familia y quiere volver a encontrarse con su padre ausente por años. Ella convence a James de robar un auto e ir con ella en un viaje por carretera para encontrar a un padre errante. Ella piensa que James –a su modo- es romántico. Él piensa que ella podría ser su primera víctima humana, después de haber probado decapitando animales en su infancia. Niños, ¿eh? Sí, mucho de ella y mucho de él.

Adaptada de la novela gráfica de Charles S. Forsman, ‘The End of the F***ing World’ lleva el modelo de amantes en fuga aclamado por el cine estadounidense a través de una sensibilidad sobria, irónica y, de hecho, británica. Incluso en algún momento Alyssa admite: “Si esto fuera una película, probablemente seríamos estadounidenses“. Es bastante violenta para lo que podríamos esperar en principio (como cuando James mata a un gato con un cuchillo e imagina otras muertes) pero también reflexiva y autocrítica, configurando a los dos protagonistas como inicialmente desagradables y autoengañados, pero empatizando gradualmente a medida de que se revelan sus trágicas historias de fondo en el transcurso de la serie, y se dan cuenta de que sus mórbidas obsesiones y sus actos instintivos de rebelión tienen consecuencias en el mundo real. El fin de ese mundo real.

Aun así, ¿por qué es una serie? La producción tiene un ritmo sorprendentemente lento, y no es difícil imaginar una versión de la serie editada en una película que retenga su humor y temas de comedia negra. Se siente como si fuera una concesión al modelo de transmisión de binge-watch (maratones), pero no hay suficiente historia para justificarlo. De todas formas, es una serie lo suficientemente agradable de misantropía sardónica, de esas que puedes ver un fin de semana y luego seguir con otra.

Probablemente sea irónico, pero ‘The End of the F***ing World’ se compromete con la desolación de todo, incluso cuando muestra que las dos mitades de la pareja revelan que son mucho más, y mucho menos de lo que parece al principio. Ese compromiso la convertirá en un gusto adquirido desde el primer capítulo, y sin darte cuenta ya terminaste los ocho episodios y no quieres más porque la temporada concluye en un lugar que funciona mucho mejor en todos los niveles si se trata como un final definitivo, en lugar de la provocación por una segunda temporada que –esperemos- no se haga posible, porque concebir una continuación sería romper con el esquema de ser “el jodido fin de mundo”.

Si Alyssa y James no siempre son sinceros acerca de sí mismos, incluso para sí mismos, son lo suficientemente honestos sobre el mundo a su alrededor para ver que estos ocho episodios deberían ser una pequeña entidad triste, extraña y perfecta en sí mismos que no alcanza para segundas partes.

——————————————————————————————————————————————————–

Ficha Técnica:
Reino Unido, 2017, 20 min.
Título Original: “The End of the F***ing World”.
Creador: Jonathan Enthistle.
Cadena Original: Channel 4.
Temporadas: 1 en curso.
Episodios: 8 a la fecha.
Elenco: Alex Lawther, Jessica Barden, Gemma Whelan, Wunmi Mosaku, Steve Oram, Christine Bottomley, Navin Chowdhry, Matt King, Eileen Davies, Jayda Mitchell.


——————————————————————————————————————————————————–





Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *