CRÍTICA: “Bright” (2017) de David Ayer, lo salvaje y lo extraño

Ambientada en un presente alternativo donde los seres humanos, orcos, elfos y hadas han convivido desde el inicio de los tiempos, dos policías con perfiles muy distintos patrullan juntos. Uno es el humano Ward (Will Smith), y el otro el orco Jakoby (Joel Edgerton). Ambos inician una guardia nocturna que cambiará el futuro y el mundo que conocen. A pesar de sus diferencias personales, deberán trabajar juntos para proteger a una joven elfo y una reliquia perdida que, de caer en las manos equivocadas, podría destruirlo todo.

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Hay algunas cosas que me gustan de los planteamientos del director David Ayer. Al crear su propio estilo visual llamativo que lo caracteriza en sus últimas películas, mezcla elementos de fantasía y la realidad urbana, ha presentado un concepto intrigante, tanto que no me opondría a ver esta película en otra oportunidad, para seguir rescatando el apartado técnico al momento de dirigir visualmente.

También hay malas noticias: ‘Bright’ intenta ser un montón de cosas a la vez. Dentro de la fantasía está el aspecto del drama policial con un poco de humor típico, donde Will Smith siempre parece conocido. La trama ofrece una declaración social y hasta tiene un par de villanos entretenidos; con un reparto sólido participando en un mundo lleno de orcos, elfos y hadas un tanto molestas. Todo esto tiene lugar en un entorno algo cyberpunk de Los Ángeles. A veces funciona, y a veces todo se va por la ventana.

El oficial de policía Daryl Ward (Will Smith) pasa por un momento difícil. Después de recuperarse de un disparo, debe ir a trabajar con un compañero con el que no se siente cómodo. Lo que hace que su compañero Nick Jakoby (Joel Edgerton) sea especial es que él es el único orco en la fuerza policial. Cuando un grupo de policías conspira para deshacerse de Jakoby debido al odio creciente entre los orcos y humanos, Ward y su compañero se dan cuenta de que tienen un problema aún mayor. Igualmente junto a los humanos y orcos, también se convive en sociedad con los elfos, que son los ricos y poderosos.

Los problemas comienzan cuando la elfa Leillah (Noomi Rapace) pierde su varita mágica, y hará cualquier cosa para recuperarla. Incluso persiguiendo a la que intentó liberarse de ella, una elfa asustadiza llamada Tikka (Lucy Fry). Es así entonces como Ward y Jakoby no solo se enfrentarán a sus compañeros de la policía, sino que también deberán lidiar con los elfos asesinos y cualquier otra persona que busque obtener el poder de la varita mágica.

El guion escrito por Max Landis es –entre otras muchas cosas- extremadamente complejo, juvenil y “raro”, sin embargo, se le debe dar crédito por ser tan loco como es. Si bien la historia se centra en la relación de amigos entre las dos estrellas de la película, se esfuerza por ser algo más. El tema del racismo se plantea algunas veces de manera menos sutil. Los oficiales de policía (incluyendo el extraño y efectivo casting de Margaret Cho como la jefa) quieren que Jakoby se vaya porque él es un orco. Es entonces una idea interesante y la ciencia ficción puede ser la manera perfecta de tratar temas controvertidos, pero aquí el mensaje se siente un poco forzado. En una película que ya tiene demasiadas cosas en marcha, se pierde cualquier impacto que pueda tener.

Cuando se trata de lo salvaje y lo extraño, David Ayer logra algunos momentos divertidos, sin embargo, se vuelve un poco creativo con los muchos elementos fantásticos. Gran parte de la diversión es cuando llegan los elfos salvajes y malvados. Se disfruta mucho de Naomi Rapace y Lucy Fry como la chicas elfas denominadas como “Brillante”: las únicas criaturas que pueden sostener la varita mágica sin matarse a sí mismas ni a nadie a su alrededor.

Cuando se trata de las actuaciones, se siente la química entre Will Smith y Joel Edgerton, anque a veces las disputas constantes se vuelven repetitivas. Y, francamente, Smith haciendo de Ward podría resultar ser un poco desagradable. Sin embargo, Joel es bastante bueno como un orco que solo quiere ser un buen oficial de policía. El resto del elenco es una mezcla ecléctica: tienes estrellas que resultan familiares en filmes de acción o dramáticas como Smith, Edgerton, Rapace y Édgar Ramírez; entonces tienes algunos nombres cómicos como Cho e Ike Barinholtz. Sin embargo, los policías corruptos que buscan llegar a la varita no hacen ningún favor a la película cuando se trata de causar emoción. Podrían haber eliminado estos personajes casi por completo y se podría haber ayudado a ajustar otras cosas.

‘Bright’ es un concepto bastante interesante, y su director hace un trabajo decente poniéndolo en pantalla, teniendo en cuenta que es producción de Netflix. David Ayer ha abrazado esta mezcla con gusto, y sin duda, es una película que podría verse impresionante en la pantalla grande.

Una película que pudo ser mucho más, pero que resulta complicada cuando se trata de historias complejas y un intento de “mano dura” para ofrecer un mensaje social. A menos que seas un gran admirador de las estrellas de esta película, será mejor que veas esto en la pantalla pequeña desde la comodidad de tu hogar.

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7-stars
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Ficha Técnica:
EEUU, 2017, 117 min.
Título Original: “Bright”.
Director: David Ayer.
Guion: Max Landis.
Reparto: Will Smith, Joel Edgerton, Noomi Rapace, Lucy Fry, Brad William Henke, Andrea Navedo, Chris Browning, Brandon Larracuente, Scarlet Spencer, Pleasant Wayne.

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