CRÍTICA: “We Are Still Here” (2015) de Ted Geoghegan, un imprevisto cine homenaje que aprueba

file_745203_WeAreStillHerePoster

Después de la trágica muerte de su hijo en un accidente de coche, Paul y Anne se mudan a un tranquilo pueblo de Nueva Inglaterra para comenzar allí una nueva vida desde cero. Ahora viven en una antigua mansión, pero lo que desconocen es que en ese lugar hay una maldición cada 30 años. Tratando de superar su dolor y hacer frente a la vida, Anne comienza a creer que el espíritu de su hijo habita la nueva casa. Invitarán a una pareja para lidiar con los fantasmas, pero éstos tratarán de tomar sus almas y llevarlas a la oscuridad, incluída la de su difunto hijo.

——————————————————————————————————————————————————–

Me asombra mucho que ‘We Are Still Here’ (2015) no sea una película más conocida, con la gran cantidad de reseñas positivas que existen: ese flamante 95% en Rottentomatoes, y el hecho de que tanto su argumento como estilo deberían satisfacer las ansias nostálgicas de gran parte del cinéfilo de terror de hoy en día. Esto lo digo sin ironía ni mala sangre alguna, porque esta historia de casas embrujadas y venganzas sobrenaturales es, en sí misma, un gran homenaje a cierto estilo de terror de los ochenta, pero no el de asesinos enmascarados y jóvenes libidinosos, sino aquel de corte fantástico y en ocasiones surrealista. Todo en ella apunta en esa dirección, desde la escogencia como protagonista de Barbara Crampton (cuya carrera como actriz parece gozar de una segunda vida en los últimos años) hasta un argumento y recursos que resultan obvios herederos de la obra de Lucio Fulci (‘Zombie 2’, ‘El Más Allá’), cosa de la que cualquiera se habría dado cuenta incluso si su director no lo hubiese mencionado explícitamente en varias ocasiones.

la-et-mn-we-are-still-here-review-20150605

Al igual que gran parte de la obra de Fulci, ‘We Are Still Here’ parte con una trama muy sencilla de una pareja que se muda a una casa en medio del campo para superar la muerte de su hijo, pero muy pronto descubren que dicha casa está embrujada y que los siniestros habitantes del pueblo cercano están no sólo al tanto de la maldición, sino que puede que guarden intenciones no del todo nobles. Una cosa que gusta mucho de entrada es que los protagonistas aceptan muy pronto el ángulo sobrenatural una vez que las pruebas están frente a ellos, lo cual nos evita la muy tediosa subtrama de descubrimiento que otra película más convencional habría, sin duda, empleado. Aquí por el contrario, la protagonista parece aceptar desde el principio la presencia de los espíritus, aunque el carácter malévolo de estos no se revela del todo hasta después.

Es en su segunda mitad, de hecho, cuando la cinta termina de revelar sus influencias y se convierte en algo muy distinto a aquello que se perfilaba en un principio, transformando lo que hasta entonces parecía una lenta y atmosférica película de casa embrujada en un festival de violencia en el que las víctimas son masacradas por horribles fantasmas quemados. Es aquí donde finalmente aparecen las reservas porque lo cierto es que, si bien este tipo de orgías de sangre eran muy comunes en el cine no sólo de Fulci sino de todos los grandes autores del horror italiano, también es cierto que venía acompañada de otros elementos que aquí se dejan de lado, sobre todo el asentamiento de la trama en su mitología y la idea del Pasado (así, con mayúsculas) como factor determinante del terror. En este sentido, la mayor carencia de esta película es su decisión de pasar de forma muy superficial por la historia de la maldición que afecta a la casa y el papel que juegan los habitantes del pueblo y sus asesinatos rituales. Por el contrario, hay unas prisas tremendas por llegar al final y que dan al conjunto un acabado muy blando y poco interesante a pesar de sus aciertos visuales y su elenco trash.

WeAreStillHere1

Todo esto da como resultado un descubrimiento algo agridulce. ‘We Are Still Here’ es ciertamente más interesante que muchos de los estrenos similares que solemos tener cada año, pero también lamento que al final haya resultado ser mucho menos seria de lo que prometía en un principio, haciendo que por momentos parezca una parodia de sí misma. También parece desaprovechar la inusual oportunidad de tener a una veterana como Barbara Crampton (‘Re-Animator’, ‘You’re Next’) de protagonista, ya que la resolución del conflicto parece darse por casualidad sin que realmente intervenga ninguno de los personajes principales. Este es otro ejemplo del desparpajo con el que se ha confeccionado un producto serie B que, al menos en los ochenta, funcionaba mejor.

——————————————————————————————————————————————————–
6-stars
——————————————————————————————————————————————————–

Ficha Técnica:
EEUU, 2015, 80 min.
Título Original: “We Are Still Here”.
Director: Ted Geoghegan.
Guion: Ted Geoghegan y Richard Griffin.
Reparto: Barbara Crampton, Andrew Sensenig, Lisa Marie, Larry Fessenden, Monte Markham, Susan Gibney, Michael Patrick Nicholson, Kelsea Dakota, Guy Gane, Elissa Dowling, Zorah Burress, Marvin Patterson.


——————————————————————————————————————————————————–





Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *