A los 83 años muere Ettore Scola, director italiano ícono de la Commedia all’italiana

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A los 84 años murió Ettore Scola, inmenso cineasta italiano. Se encontraba internado desde el domingo en el Policlínico de la ciudad de Roma, donde murió esta noche en el departamento de cardiocirujía, según informó la edición digital del Corriere della Sera.

Entre sus grandes trabajos se cuentan clásicos del cine italiano que saltaron a la fama en todo el mundo, como ‘C’eravamo tanto amati’ (‘Nos habíamos amado tanto’, 1974), film que encarna la típica comedia italiana, pero que también le rinde homenaje a otros géneros, con intérpretes eximios como Vittorio Gassman -su actor fetiche-, Stefania Sandrelli Nino Manfredi; ‘Una giornata particolare’ (‘Un día particular’, 1977), con Marcello Mastroianni y Sophia Loren, protagonistas de un amor imposible bajo la sombra del fascismo; y ‘La famiglia’ (‘La familia’, 1987), retrato de una familia burguesa italiana a través del tiempo, otra vez con Gassman y Fanny Ardant. Con ‘Brutti, sporchi e cattivi’, (‘Feos, sucios y malos’, 1976) otra película que hizo historia retratando con atroz realismo la periferia romana, Scola ganó la Palma de Oro en el Festival de Cannes.

Un luto enorme para el cine y la cultura italiana, la muerte de Scola enseguida causó reacciones. «Fue un maestro de increíble y aguda capacidad de lectura de Italia, de la sociedad y de sus cambios, del sentimiento del tiempo, una conciencia civil que deja un enorme vacío en la cultura italiana», dijo el primer ministro del país, Matteo Renzi. «Nos dejó Ettore Scola, un gran maestro, un hombre extraordinario, joven hasta el último día de su vida», lamentó por su parte vía twitter Dario Franceschini, ministro de Bienes Culturales.

Protagonista, primero como guionista y luego como director, de una de las mejores páginas del cine italiano, Scola había nacido en Trevico (provincia de Avellino, en el sur de Italia) el 10 de mayo de 1931. Antes de entrar en el mundo del celuloide, fue periodista: comenzó a colaborar con la revista de humor Marc’Aurelio, donde conoció a personajes que luego también triunfarían en el séptimo arte, entre los cuales se encontraba Federico Fellini. En los años cincuenta comenzó a colaborar con Age y Scarpelli, nombre artístico del dúo de guionistas formado por Agenore Incrocci y Furio Scarpelli, realizadores de films inolvidables como ‘Un americano a Roma’ (1954), ‘La grande guerra’ (1959) y ‘Crimen’ (1960).

Su primera dirección fue en 1964 con ‘Se permettete parliamo di donne’ (‘Si me lo permiten, hablemos de mujeres’), con Vittorio Gassman, Nino Manfredi y Marcello Mastroianni. Su última película, en cambio, fue un documental dedicado a Fellini: ‘Che strano chiamarsi Federico’ (‘Qué extraño llamarse Federico’, 2013).

Scola estaba casado con la guionista y directora Gigliola Scola. Junto a sus dos hijas, Paola y Silvia, había presentado en noviembre pasado en la Fiesta de Roma un ulterior documental que contaba su vida y carrera, titulado ‘Riendo y bromeando’. Entonces dijo: «el cine es un trabajo duro, pero riendo y bromeando, se puede enviar algún mensajito, alguna postal con las observaciones sobre el mundo de uno. El cine es como un foco que ilumina las cosas de la vida».


Vía: La Nación.

 


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