CRÍTICA: «Wild» (2014) de Jean-Marc Vallée, sanar heridas

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Tras una serie de trágicas experiencias personales, Cheryl Strayed decide recorrer en solitario, y careciendo de experiencia, más de 1600 kilómetros por el Sendero de las Cimas del Pacífico, que atraviesa el desierto de Mojave, en un intento de encontrarse a sí misma.

El estreno de esta semana trae de vuelta al cine a Reese Witherspoon, una de esas actrices que son capaces de mostrar harto talento en pantalla, pero que les cuesta seleccionar buenos proyectos. Ganadora del Oscar por «Walk the Line», Witherspoon vuelve en gloria y majestad tanto a la temporada de premios como a la taquilla, con una historia que se sumerge en lo más profundo de las tribulaciones femeninas.

«Alma Salvaje» (Wild) es la crónica de una mujer que decide recorrer sola, con una pesada mochila, 1.700 kilómetros a pie, recorrido que comprende la frontera mexicana que se extiende por las montañas de Oregon y que llaman Pacific Crest Trail.

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Del director Jean-Marc Vallée («Dallas Buyers Club»), este filme se adentra en lo más profundo de las heridas de una mujer, la cual ha debido sobrepasar la muerte de su madre (una estupenda Laura Dern), su drogadicción y un reciente divorcio. Cheryl (Witherspoon) se siente perdida, alejada de la persona que siempre soñó ser. Y para poder encontrarse y sanarse a sí misma, Cheryl decide emprender un duro viaje donde el cansancio físico y las condiciones extremas lograrán por fin aclarar su mente y apaciguar su espíritu.

En su pesada mochila lleva más que implementos para acampar; allí radican sus dolores, sus sueños, la niña que dejó atrás, la mujer destructiva en que se convirtió y los preciados recuerdos de una madre que jamás se rindió ante los problemas de la vida, pero que el cáncer se terminó llevando. Este es un largometraje que logra con creces su objetivo general: es imposible no tener empatía con el personaje y no verse reflejado en algunos pasajes de la historia. Quién no ha vivido la incertidumbre del futuro y los reproches por los actos pasados.

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Reese Witherspoon logra llevar de sobremanera las casi dos horas de metraje, sobre todo si se considera que durante largos momentos nos quedamos solo con ella y su impecable actuación. Acá hay un viaje tanto físico como espiritual y eso ella logra plasmarlo plenamente en la pantalla. Otro de los puntos altos de este filme, radica en cómo el director decide colocar en montaje los recuerdos de Cheryl, sobre todo aquellos relacionados con su madre: el sonido y el encuadre sirven para hacer una transición tan suave, que pareciera que el espectador es un testigo casi fisgón de lo más íntimo de la mente de la protagonista.

Jean-Marc Vallée logra crear un filme íntimo, bello, donde la introspección de la protagonista termina compartiéndose con el espectador. Es una película de pérdida, libertad y amor propio. Porque si hay algo que nos dice esta historia en cada minuto es que para ser felices y compartir la vida con otros, primero debemos enfrentarnos y sanar nuestras heridas. No hay viaje más largo y doloroso que cuando se trata de descubrir nuestra verdadera identidad.

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Ficha Técnica:
EEUU, 2014, 115 min.
Título Original: “Wild”.
Director: Jean-Marc Vallée.
Guion: Nick Hornby (Autobiografía: Cheryl Strayed).
Reparto: Reese Witherspoon, Laura Dern, Gaby Hoffmann, Michiel Huisman, Thomas Sadoski, Kevin Rankin, Charles Baker, Brian Van Holt.

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