ZOOM IN: Robin Williams (1951-2014), más allá de los sueños

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Para todos quienes consideramos al cine como parte integral de nuestras vidas, nos fue imposible no impactarnos, conmovernos y hasta -más de alguno- dejar caer alguna lágrima el pasado 2 de febrero cuando nos enterábamos que el tremendo Philip Seymour Hoffman decidía meterse ese cóctel de drogas, acabando con su vida, apenas a los 46 años.

Difícilmente este mismo año podía suceder algo de similares características, sin embargo, sucedió. El 11 de agosto recién pasado, Robin McLaurin Williams (RW) fue encontrado muerto en su domicilio en California. Un suicidio, aparentemente, inminente. Tenía tan sólo 63 años.

Con más de 70 películas, un Premio Oscar (“Good Will Hunting”) tras tres nominaciones previas (“Good Morning, Vietnam”, “Dead Poets Society” y “The Fisher King”), 6 Globos de Oro, un cincuentenar de galardones y una centena de nominaciones en premiaciones y festivales en todo el mundo, no podemos si no recordarlo como se lo merece: un monstruo de la actuación, de papeles memorables y entrañables  personajes, de un carisma único y una capacidad de interpretación que le valió el respeto de sus pares y el mundo entero.

A continuación, un repaso sobre sus más importantes trabajos en la pantalla grande.

GOOD MORNING, VIETNAM (1987) de Barry Levinson

Tras un par de papeles muy bien representados, tanto en cine como en televisión, llegaba su primer protagónico. Dirigida por Barry Levinson, “Good Morning, Vietnam” le valió su primera nominación a los Oscar y el reconocimiento de estar ante un grande de la actuación en los EEUU. Adrian Conauer (Williams), un DJ de la FFAA de los EEUU, es enviado a Saigón en plena Guerra de Vietnam a entretener a los soldados. Su carisma y poca acertada personalidad sólo consiguen que sea expulsado, causando el malestar de las tropas. Una comedia dramática que pierde fuerza en su guión, pero que RW se encarga de elevarla a uno de los clásicos bélicos más importantes del siglo, llevando un tema tan delicado para muchos como lo fue Vietnam, por la cornisa del humor y el drama, casi a la perfección.

DEAD POETS SOCIETY (1989) de Peter Weir

Presente en todos los rankings de mejores películas de todos los tiempos, “La Sociedad de los Poetas Muertos” de Peter Weir echó mano de Williams para interpretar a John Keating, un excéntrico profesor de literatura que vino a revolucionar a un grupo de alumnos, enseñándoles que cualquiera es capaz de alcanzar sus sueños. La existencia humana, la capacidad de soñar y la famosa frase “Carpe Diem” jamás fueron mejor explicadas y entendidas que en este film, repleto de guiños literarios, buenos consejos y lleno de luces al final del camino. RW, lejos de su cándida y sensible interpretación acostumbrada, nos regala lo que para muchos, fue su mejor papel en toda su carrera.

AWAKENINGS (1990) de Penny Marshall

Basada en una historia real, “Despertares” cuenta la historia de Malcom Sayer (Williams), un médico que utiliza un nuevo medicamente para tratar la encefalitis letárgica en Nueva York a finales de los sesenta, teniendo en Leonard Lowe (Robert De Niro) a su principal paciente. Cuentan que Williams estaba neurótico por trabajar con De Niro. Cuentan que a última hora, los papeles fueron invertidos entre ambos, siendo el rol de médico para Robin. Aunque abusa de una excesiva sensibilidad y se pasea por muchos tópicos, “Awakenings” es una película con un argumento muy repetido en el cine de los EEUU, pero que significó una nueva gran interpretación de RW, quien junto a De Niro cargan con todo el peso dramático de un guión, si bien manoseado, siempre efectivo. Otra estrella para su filmografía.

THE FISHER KING (1991) de Terry Gilliam

Del gran Terry Gilliam, en “El Rey Pescador”, Robin Williams interpreta a un vagabundo, ex profesor de Historia, quien asegura ser un señor medieval, el que por casualidad conoce a Jack (Jeff Bridges), un famoso locutor radial, con el que emprende la búsqueda del Santo Grial. Uno de los primeros derroches de histrionismo de RW está plasmado en esta película, comedia con tintes de drama, en el que Gilliam pone a dos actores en pantalla en estado de gracia, haciendo una dupla inmejorable, que le valió a Williams su tercera nominación al Oscar como Mejor Actor Principal.

HOOK (1991) de Steven Spielberg

Steven Spielberg trabajaba por primera y única vez con Robin Williams en “Hook”, adaptación de la obra de J. M. Barrie, «Peter Pan», de 1904, donde interpreta nada menos que al propio Peter Pan, un abogado cuyos hijos son secuestrados por el Capitán Garfio (Dustin Hoffman), teniendo que sumarse a un viaje lleno de magia al País de Nunca Jamás, para ir tras su rescate. Una película que forma parte del consciente colectivo de toda una generación que creció con esta historia y se familiarizó con un actor tan carismático como RW, haciéndonos creer que la magia es posible y que la frase sobre “el niño que todos llevamos dentro” nunca tuvo tanta validez.

MRS. DOUBTFIRE (1993) de Chris Columbus

Imposible no haber visto “Papá Por Siempre” algún domingo en la tarde en algún canal nacional y, por supuesto, doblada. Esa película sobre Daniel Hillard, un padre de tres niños que, al perder la custodia de sus hijos, decide convertirse en una adorable anciana para trabajar como su nana y así la madre le permitiera estar cerca de ellos. Ya es hora que te enteres que el título original de esta película es “Mrs. Doubtfire”, la película que revitalizó el concepto “familiar” dentro del género  y que tuvo a RW en su máxima expresión: divertido, natural, entrañable, emotivo y, una vez más, capaz de hacernos creer que el actor y el personaje son una misma persona, sin perder la calidad en su trabajo. Genio.

JUMANJI (1995) de Joe Johnston

Tras el éxito de Williams en la comedia familiar con “Mrs. Doubtfire”, Joe Johnston lo reclutaba para protagonizar un nuevo film de corte similar: “Jumanji”, la historia de un hombre que, atrapado durante 25 años dentro de un juego de mesa, es liberado al mundo real por unos niños, quienes también liberan a una serie de animales salvajes, iniciando una de las máximas aventuras jamás vistas después de Indiana Jones. RW se convertía en el ícono de las películas domingueras para ver en pantuflas. Una película impactante visualmente para la época, recordada también por el protagonista, que volvía a imponer su sello y a regalarnos un papel inolvidable.

JACK (1996) de Francis Ford Coppola

Hay una película que sobresale en la filmografía de Francis Ford Coppola por su corte de comedia dramática, alejado de sus otros acostumbrados trabajos. Recordada por pocos, “Jack” se suma a una seguidilla de éxitos para RW, esta vez interpretando a Jack, un niño atrapado en el cuerpo de un adulto debido a una extraña enfermedad , que debe lidiar con todo lo que ello implica, a nivel social y familiar. Una historia de superación personal que, si bien es bastante convencional y aunque no es pieza cumbre en su currículum actoral, es sin duda uno de sus papeles más recordados, por esa imagen de hombre vestido de niño que tanto marcó la década.

GOOD WILL HUNTING (1997) de Gus Van Sant

Con nueve nominaciones al Oscar, “Good Will Hunting” no sólo significó la fama mundial para el director Gus Van Sant (“Elephant”), sino también el esperado y merecido Premio Oscar para RW, donde interpretó a Sean Maguire, psicólogo de una importante escuela de los EEUU quien consigue aconsejar a Will Hunting, una joven eminencia de las matemáticas con poca motivación cuyas cualidades estaban siendo desaprovechadas. Una cinta entretenida que, aunque pareciera diseñada para ganar algún Oscar -y para muchos sobrevalorada-, termino por consagrar la ascendente carrera de RW. Para quien escribe estas líneas, probablemente la más imprescindible de esta lista junto a «La Sociedad de los Poetas Muertos».

PATCH ADAMS (1998) de Tom Shadyac

Basada en la historia real del doctor Hunter “Patch” Adams, inventor de la risoterapia con fines terapéuticos en la década de los 70 y aplicada hasta estos días, “Patch Adams” es quizás una de las mayores dicotomías del cine norteamericano, ya que significó un éxito de taquilla incalculable, mientras que gran parte de los críticos, hasta el día de hoy, la evalúan muy por debajo de la media. Como sea, el guión fue hecho a la medida para RW y el actor se pasea frente a la pantalla dictando cátedra en comedia dramática. Aunque es de conocimiento público que el propio Adams nunca estuvo satisfecho con el resultado de la película y cómo ésta retrato su historia, nos guste o no, sólo Williams podía ser Patch Adams.

WHAT DREAMS MAY COME (1998) de Vincent Ward

Para quien escribe, “Más Allá de los Sueños” (su título en español) es uno de los trabajos más redondos que RW haya conseguido en la pantalla grande. Sin embargo -y siguiendo con las dicotomías-, es una de las películas más lacrimógenas que se hayan visto, llena de lugares comunes, tópicos manoseados, predecible y pretenciosa. ¿Cómo puede ser, entonces, de lo mejor de RW?  Una historia sobre la vida, la muerte, el amor y la esperanza, que RW se encarga, a pesar de tener todos los elementos narrativos en contra, de levantar una peli, hacerla creíble y soportable durante sus casi dos horas de duración. Un genio del melodrama.

BICENTENNIAL MAN (1999) de Chris Columbus

“El Hombre Bicentenario” (basado en un cuento de Isaac Asimov, vale decirlo) forma parte del conjunto de películas de ciencia ficción con la que comenzó a formarse la nueva generación de los 90. Y probablemente muchos jóvenes de la veintena conocieron a RW a partir de este papel, sin conocer el largo derrotero trazado. Como sea, Andrew, el robot al que interpreta RW, está muy lejos de ser uno de los mejores trabajos del actor, viéndose atrapado -a estas alturas, con mucha justificación- en el mismo papel de siempre. La consideramos entonces por la primera razón dada, más que por ser parte importante de la filmografía de un RW que agotaba su personaje, teniendo en este film su punto más bajo de la curva.

INSOMNIA (2002) de Christopher Nolan / ONE HOUR PHOTO (2002) de Mark Romanek

Comenzaba un nuevo siglo y, con ello, un nuevo Robin Williams. Más consciente que cualquiera de su agotada fórmula con su repetitivo papel (no por ello sin resultados, todo lo contrario), RW daba un giro en 180° y sumaba a su haber dos títulos en los que interpretaba un personaje mucho más reflexivo, de carácter, en un género como el thriller psicológico, en el que sacó a relucir su talento más oculto. Y quizás el que hubiésemos querido ver mucho tiempo antes. Hablo de “Insomnia” de Christopher Nolan y de “One Hour Photo” (Retrato de una Obsesión) de Mark Romanek. Ambas del año 2002. En la primera como secundario, interpretando a un sospechoso criminal, y en la segunda como protagónico, en el papel de Sy, un trabajador de un estudio fotográfico con rasgos psicóticos. Sin duda, ambas películas convergen por sus desarrollos inteligentes, cargados de misterio y suspenso para “paladares exigentes”, con actuaciones para recordar y puestas en escena de alta calidad. Y con Williams como factor común, con interpretaciones sugestivas y profundas que rebosan demencia tras esa eterna cara de buen tipo. Dos títulos que dejaron atrás el histrionismo y la simpatía dibujada en el rostro de los personajes de RW, para dar paso al que muchos hubiéramos querido seguir viendo por varios años más.


 





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