CRÍTICA: «Barrio Universitario» (2013) de Esteban Vidal, el recambio en el humor que Chile necesitaba

maxresdefault

Gracias a BF Distribution, tuve la posibilidad de asistir a la Avant Premier realizada en la ciudad de Antofagasta, Chile, de “Barrio Universitario”, nuevo film nacional, dirigido por Esteban Vidal y de los creadores del exitoso programa de televisión “El Club de la Comedia”, emitido por Chilevisión.

Para quienes conocen y son seguidores de la comedia y el insuperable humor negro de Pedro Ruminot, Sergio Freire, Fabrizio Copano y Rodrigo Salinas, sabrán lo que se esperan al ver “Barrio Universitario”, fundado sobre las bases del sarcástico, absurdo e incoherente estilo de hacer comedia, que vino a refrescar la pantalla de la televisión chilena en los últimos años, tras la desaparición de cualquier atisbo de programa de gags e hilaridades para dar paso al show barato, frívolo y descarnado del espectáculo nacional, más conocido como farándula. Y en horario completo.

Esteban Vidal, director de TV y con más de 40 videoclips en el cuerpo (Kudai, De Saloon, Jorge González, entre otros), debuta en la dirección de un largometraje para cine, elaborado en conjunto con Ruminot y Copano, guionistas y creadores de la película, quienes presentan “Barrio Universitario” bajo el alero de Fábula Producciones, una de las instituciones más consagradas del audiovisual chileno tras el exitoso paso de “No” (2012) por los Premios Oscar y un sin número de éxitos (“Ulises”, “Post Mortem”, “Tony Manero”), quienes en esta oportunidad le dieron el espaldarazo a una comedia liviana y sin mayores pretensiones.

maxresdefault (2)

“Barrio Universitario”, filmada en tan sólo un mes, cuenta la historia de cuatro amigos de infancia, Miguel (Fabrizio Copano), Dakota (Pedro Ruminot), Dallas (Sergio Freire) y el Guata (Rodrigo Salinas), compañeros en el Instituto de Informática “Michael J. Fox”, un centro de estudios de muy bajos recursos, quienes se ven enfrentados a un reto: competir frente a la tremenda “Universidad Superior” en un concurso para crear al mejor robot y obtener el gran premio final: un viaje a Silicon Valley, EEUU.

Sin duda, la única intención de la cinta es entretener y lo consigue de muy buena manera, sin abusos, sin desnudos ni groserías gratuitas, sin apelar al morbo ni a la política, ni al fútbol ni a la religión. Y es quizás ahí donde radica el mayor mérito de la película, que a pesar de ser un compendio de situaciones absurdas y diálogos surrealistas, se mantiene fiel al estilo y particular humor desarrollado por Ruminot y Copano detrás del guión, el que nunca pierde el hilo argumental y nos conduce a través de la historia de manera ascendente, sin grandes técnicas audiovisuales ni efectos detrás de la filmación, pero si sobre una narrativa sin vacíos, sin escenas de más y sobre la creación de personajes lo suficientemente acabados para las propias exigencias del film, que insisto, no van más allá de hacernos pasar un buen rato y soltar una carcajada de vez en cuando.

A pesar de que en ciertos momentos, la cinta pretende hacer cierta crítica al momento actual del país, específicamente al problema de la educación y el sesgo social, no ahonda jamás en ello, sin ir más allá de un par de líneas en el parlamento de algún personaje, lo que resulta también un acierto y afirma la poca pretensión y la más absoluta honestidad del trabajo con el género de la comedia y la intención de los creadores a la hora de filmar y dar con el simple y real objetivo.

No sorprende el histrionismo y la natural espontaneidad de los actores en sus roles principales. Ruminot, Copano, Freire y Salinas hacen mella de su inacabable sentido del humor, desparpajo y la envidiable falta de miedo al ridículo, para plasmar en pantalla personajes tan graciosos como verosímiles: un geek enamorado de una inalcanzable ABC1, un metalero con poleras escritas a mano, un rubio mal teñido que pretende ser lo que no es, y un inmaduro con sobrepeso amigo hasta la muerte de sus amigos.

maxresdefault (1)

Alejados de la sobre interpretación, a ratos teatral, del acostumbrado reparto nacional, sobresalen justamente por no caer en ello el resto del reparto: Juanita Ringeling, Marcial Tagle, Luis Dubó, Alessandra Denegri y Felipe Avello, todos cumpliendo de manera correcta con su papel y dándole forma y sustento a la historia. Los cameos de Iván Arenas e Italo Passalacqua suman de manera positiva, lo que también se agradece.

Finalmente, imposible no darle un dedo para arriba a la banda sonora de la película. Ases Falsos con la canción “Estudiar y Trabajar” de su disco “Juventud Americana” (2012), son el alma y corazón de “Barrio Universitario”, tema central de la película, que musicaliza los créditos finales; Juan Cristóbal Meza (“Fuga”, “Prófugos”) y su orquestada música incidental le dan un valor agregado a diversas escenas; Francisca Valenzuela, Los Bunkers y Los Ramblers terminan por darle la frescura a una cinta que, como pocas dentro del género, sabe cómo hacer del elemento sonoro un personaje más dentro de la trama, premio para el equipo técnico y el trabajo de post producción de la cinta. Recomendable y para toda la familia.

Nota al cierre:

No puedo dejar pasar la oportunidad de dar una opinión absolutamente personal sobre un comentario que Esteban Vidal, su director, realizó tras la exhibición de la cinta en la sala de cine, a la que vino a presentar, quien señaló lo siguiente: “No me interesan las críticas de la película. Los críticos en este país utilizan la misma vara para medir todos los trabajos. Yo tengo claro lo que se hizo bien y lo que se hizo mal en Barrio Universitario y eso es lo importante”. Ante esos dichos, y con la misma libertad que nos pertenece, tres cosas:

1. Quizás existen algunos críticos que, a la hora de comentar una película, no hacen diferencias entre géneros o niveles de producción. Quizás los más famosos, quizás los mismos de siempre, pero en ningún caso todos. Nunca es bueno generalizar. Al menos, no es mi caso.

2. La crítica forma parte de la cadena y es pieza importante en la difusión y llegada al público de un film, nos guste o no. Si bien, gran parte del público podrá ir al cine a ver a sus actores favoritos de la TV y entregarles el éxito a priori (válido, aceptable y más que merecido), también existe un gran espectro de personas que le otorga credibilidad a las críticas, cuyos comentarios resultan fundamentales a la hora de decidir si ver o no una película. Nunca es bueno subestimar.

3. Se agradece la autonomía del trabajo y las sinceras intenciones del director y el equipo de filmar sin pretender convencer a nadie de nada y sólo hacer un film entretenido, alejado de cualquier prejuicio y falsa expectativa. Pero creer que basta con conocer y tener claridad de los defectos y virtudes de la propia película, sólo habla del poco interés en la opinión del público objetivo y de una falta de humildad que poco contribuye a mejorar el, nunca bien ponderado, cine chileno.

——————————————————————————————————————————————————–
7-stars
——————————————————————————————————————————————————–

Ficha Técnica:
Chile, 2013, 86 min.
Título Original: “Barrio Universitario”.
Director: Esteban Vidal
Guion: Pedro Ruminot y Fabrizio Copano.
Elenco: Pedro Ruminot, Fabrizio Copano, Sergio Freire, Rodrigo Salinas, Luis Dubó, Juanita Ringeling, Felipe Avello, Marcial Tagle.

——————————————————————————————————————————————————–





Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *