Publicado el 26 de ene de 2011 | Sección: Columnas, Sr. Director. | Visto 3366 veces
(Contiene Spoilers)
Estimado Bryan,
Junto con saludar, me tomo la libertad para escribir y poder decirte algunas cosas respecto a tu trabajo, el que respeto mucho y por el que siento relativa admiración.
Un día del año 1999, llegó a mis manos una película titulada “The Usual Suspects” (“Los Sospechosos de Siempre”, 1995). Venía muy bien recomendada, junto con el comentario: “vela gueón… es de las mejores películas que he visto últimamente…”. Sólo sabía que actuaba Kevin Spacey y que se había ganado un Oscar por su interpretación secundaria. Obedientemente la vi y creo que anduve más de un mes pegado y comentándosela a la primera persona que se me cruzara. Desde “Rebecca” y “Psicosis”, e incluyendo quizás a “El Imperio Contraataca”, que no veía una vuelta de tuerca tan impresionante como esa. Y sumado a eso, utilizando a un narrador que pasa a ser el protagonista y haciéndome quedar como un verdadero imbécil, al darme cuenta que me engañaste durante hora y media de película. Luego confirmé tras un segundo visionado, de que la cinta es sencillamente perfecta.
Con esto, mi estimado Bryan, pasaste a ocupar inmediatamente un lugar importante dentro de mi filmografía destacada, a esas alturas, junto con Lynch, Hitchcock, y uno que otro colega.
Por esa necesidad que creo cualquier cinéfilo siente al verse obligado a seguirle la trayectoria a un director después de quedar alucinado con alguna película, tuve que ver “Apt Pupil” (“El Aprendiz”, 1998), más aún sabiendo que estaba basada en un libro del gran Stephen King. Si bien no es de los mejores thrillers psicológicos que haya visto en toda mi existencia, me volvió a demostrar que estás para grandes cosas. Una vez más logróaste que otro actorazo hiciera el mejor papel de su carrera (me refiero a Ian McKellen, quien quizás después se auto superó en la trilogía de los anillos), tocaste con sumo cuidado un tema tan complicado como el de las malditas SS del ejército nazi, y conseguiste una de las secuencias finales más impresionantes que, hasta esa fecha, había visto.
Aunque nunca fui un gran fanático de los comics de “X-Men” (2000), sí conocía a muchos de los personajes y, lógicamente, conocía la historia sobre Magneto, Dr. Charles, Wolverine, Tormenta y Cíclope, y créeme que no me habría podido haber imaginado mejor a esos personajes. No sé qué opinarán la mayoría de los fanáticos, pero me pareció que el trabajo técnico logrado, desde la banda sonora hasta los efectos especiales, fueron impecables, además de una historia sólida que no deja nada en el aire. Y lo más importante: no te vendiste a la posibilidad de hacer una adaptación cómica e infantil, presentando un trabajo maduro y, a pesar de la ciencia ficción, con mucho contenido, algo que escasea y que no privilegian los directores cuando de adaptaciones gráficas se trata. (Si no, ve lo que después algunos colegas tuyos hicieron con “Hulk”, “Daredevil”, “Elektra” y con el propio “Spiderman”).
Como me lo imaginaba, no tardaste mucho en realizar la segunda parte, “X-Men 2” (2003), y como me lo imaginaba también, nos mostraste el instituto del profe Xavier, repleto de mutantes y una colección de impresionantes super poderes. Creo que desde “El Padrino II” que no veía una secuela que igualara o, quizás, superara a su predecesora. El grado de tensión y aventura logrado, ahondando en el drama personal de seres físicamente alterados, y presentando una cinta mucho más ambiciosa y, por sobre todo, sofisticada, la convirtieron automáticamente en una de mis favoritas dentro del género.
Déjame decirte -y con mucho respeto a Brett Ratner y a Gavin Hood-, que sin ser malas películas, su ausencia se notó en la tercera y cuarta parte de la saga. (no nos pisemos la capa entre superhéroes. Si lees esto, cuéntate si realmente abandonaste la saga por dedicarte a “Superman Returns” o hubo mano negra por ahí)…
Lo confieso. No pensaba que se volvería a hacer otra película sobre Superman. Me parecía que con lo que habían era suficiente, más aún considerando que terminaron haciendo tantas partes (y malas) después de la uno y la dos, matando al personaje. Pero ahí estaba “Superman Returns” (2006), una película que para la gran mayoría resultó algo tediosa, con más textos que acción, y quizás sin la mística otorgada por Reeves, el hombre de hierro, padre de todos los super héroes en la historia del cine. Eso lo entiendo y acepto de quien rechace la peli, pero después de seguir tu filmografía, uno puede entender lo que quisiste hacer, y desde mi punto de vista, lo que conseguiste: volver a mostrar seres humanos detrás de máscaras, de malditos generales nazis y de mutantes super poderosos. Díle de mi parte a Brandon Routh que aplaudo su esfuerzo por intentar alcanzar a Clark Kent, y a Kevin Spacey que, por favor, siga trabajando contigo.
Quien me conoce sabrá que uno de los personajes que me provoca diarrea cuando lo veo en pantalla es Tom Cruise (cuéntale, me da lo mismo), y evito bajo cualquier circunstancia ver alguna película en la que él trabaje. Hasta ahora, “Magnolia” era la única excepción (por razones obvias, una de las mejores películas del planeta Hollywood), hasta que me topé con “Valkyrie” (2008). No pude hacerle el quite, porque “Synger” figuraba en los créditos como director y porque las cintas sobre la II Guerra Mundial siempre me han interesado profundamente.
No sé si fue por un tema de predisposición, pero una vez más, a Cruise no le creí absolutamente NADA. Y lamentablemente, eso redunda en el logro final de la película, siendo él el protagonista. Sin embargo, creo que intentar contar algo tan importante dentro de la historia universal como lo fue el atentado de 1944 en contra de Hitler con un presupuesto relativamente bajo, e intentar mostrar el lado “bueno” de muchos de los nazis que se avergonzaban del genocidio y no apoyaban el régimen del Führer, era una apuesta muy arriesgada, y lograste salir vivo, gracias a una conducción magistral del drama siempre presente, y una fotografía delicada y omnipotente a la vez. Felicíta al DF de mi parte.
Para comenzar a despedirme, déjame decirte que eres uno de los pocos directores que con más de cinco películas en el cuerpo has sabido no venderte al mercado siempre efectista de los EEUU, y permíteme un par de consejos:
1. Entiendo que te harás cargo de “X-Men Origins: Wolverine 2” para el 2011. Si aún no estás confirmado, hazme caso, y acepta la propuesta.
2. No hagas caso cuando te digan que “Superman Returns” es la película más mala de tu carrera. Si igual ‘ta buena.
3. No trabajes más con Tom Cruise.
4. Si algún día Cruise sale del closet y te propone algo “más” a cambio de volver a protagonizar alguna película tuya, no caigas en tentación, vuelve a leer el punto tres y hazme caso: no trabajes más con Tom Cruise.