BSO: «Dune» (1984), la perfecta ecuación hipersensorial de Toto

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Maciza, imponente, hipersensorial. Son sólo algunas palabras que pueden definir una banda sonora creada por músicos (Toto, en una de sus numerosas formaciones) dotados de un altísimo nivel de virtuosismo. No hay disco de Toto que no suene perfectamente construido; simplemente no lo hay. He aquí una muestra de ello. Si bien, gran parte de la ejecución está a cargo de la Sinfónica de Viena, existen elementos que la convierten una pieza de Toto, como cualquiera de sus clásicos discos. El principal elemento a considerar es la amplitud; Toto se ha caracterizado por viajar entre distintos estilos musicales, desde el rock progresivo al jazz, desde los sonidos electrónicos a la clásica composición de guitarra, bajo y batería. En «Dune» muestran toda su amplitud musical (ayudados quizás por el hecho de no tener que escribir letras para estas composiciones), dándole a la película toques perfectos de suspenso y emoción.

La obra puede dividirse en dos secciones no cronológicas. En la primera y más grande, se encuentran todos aquellos temas donde la sinfónica de Viena es la protagonista total, dejando a Toto una participación instrumental casi anecdótica. En ella se encuentran residuos de La Tetralogía del Nibelungo de Wagner (un tanto sarcástico teniendo en cuenta que el fabuloso mundo de «Dune», creado por Herbert, se desarrolla en el desierto; y la obra de Wagner, en las gélidas tierras del norte de Europa) y la aclamada banda sonora de John Williams para «Star Wars». Existen momentos de gran potencia instrumental, como en “Big Battle” (track 25) y “Paul Kills Feyd” (track 26), pero los puntos realmente memorables de esta sección se viven con las interpretaciones más emotivas del soundtrack, “The Trip to Arrakis” (track 10), “The Betrayal” (track 12) y “The Dukes Death” (track 14).

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La segunda sección se compone de los temas en donde Lukather, Paich y los Porcaro componen y ejecutan un melódico -y altamente desértico- rock sinfónico, dándole a la sinfónica una admirable labor de telón de fondo. Aquí destaco los tracks “Riding the Sandworm”, “Reunion with Gurney”, “Dune (Desert Theme)” y “Take My Hand”, temas que encuentran su nacimiento en el núcleo más experimental de la banda. La ejecución es perfecta, y el ambiente, digno de cada escena; en particular “Riding the Sandworm”, momento en que Muad’dib, con la ayuda de los Guerreros Sagrados, logra conquistar al imponente Shai-Hulud, monstruoso gusano del desierto.

Un soundtrack que si bien, a ratos se hace largo, complementa de excelente manera una obra cinematográfica que en su momento fue duramente criticada –incluso su propio director, David Lynch, afirmó no haber quedado para nada conforme con el resultado de la misma–, sobre todo por los fanáticos de la saga de Herbert, pero que para un espectador imparcial, resulta altamente atrayente. Existe un perfecto balance entre el rock experimental de Toto y el tono clásico impuesto en el soundtrack; este es quizás su mayor mérito. Aunque se extrañan los furiosos Riffs de Lukather y la melódica voz de Kimball (esto último podría haberle dado una dimensión totalmente distinta a la obra), la composición es bellísima y su ejecución, peligrosamente cercana a la perfección.


Película: «Dune» (1984)
Dirección: David Lynch.
Música: Toto.


 





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